Médicos defienden el buen uso de los nuevos anticoagulantes

Dra. Gloria Rodríguez Vega,Jefa del Departamento de Cuidado Crítico del Hospital Hima San Pablo de Caguas. Suministrada.

Las estrategias para evitar la coagulación sanguínea y las consecuencias nefastas que provocan en los pacientes puertorriqueños continúan siendo una prioridad entre los médicos de la isla, más aún, cuando se trata de evitar el riesgo de sangrado y su sobre uso. 

Tal y cual lo estipularon a la Revista Puertorriqueña de Medicina y Salud Pública (MSP) las doctoras Enilz Gerena Carrillo y Gloria Rodríguez Vega, del Hospital Hima San Pablo en Caguas, el uso correcto de estos medicamentos continua siendo relevante entre la práctica de la medicina en la isla. Su aplicación retrasa la formación de coágulos en las arterias y las venas.

«El mayor problema de los anticoagulantes es el riesgo de sangrado que podría ocasionarse por alguna sobredosis o hasta también, algún trauma. Existen antídotos para contrarrestar el efecto anticoagulante de algunos de ellos, como es el caso de Heparina, Dabigatran y Warfarina, siendo este último el más utilizado en el campo ambulatorio», relató en primera instancia la doctora Gerena Carrillo, quien se desempeña como doctora en Farmacia de la institución hospitalaria.

«El uso de la Walfarina es uno de los que mayores problemas causa debido a la gran cantidad de interacciones que tiene con alimentos y otros medicamentos», añadió.

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Precisamente la revista MSP publicó recientemente un estudio del Recinto de Ciencias Médicas (RCM) capitaneado por el doctor Jorge Duconge, de la Escuela de Farmacia, que reveló entre sus resultados más destacados, que la dosis estándar de la Walfarina (de uso oral) utilizadas en Puerto Rico no es apropiada para los pacientes.  Según el estudio, esta situación provocó el aumento de visitas de los pacientes a las salas de emergencias debido a sus efectos adversos. 

Por lo tanto, la investigación que continúa su curso en la isla, busca crear la dosis correcta para los pacientes de la Isla mediante estudios de farmacogenética, que es el estudio del efecto de la variabilidad genética de un individuo en su respuesta a determinados fármacos.

«Condiciones tales como la fibrilación auricular y defectos cardíacos congénitos, pueden predisponer a una persona a desarrollar coágulos de forma anormal. La implantación de dispositivos artificiales tales como reemplazos de válvulas cardíacas, rodillas y caderas, también podrían desencadenar en la formación de coágulos», puntualizó Gerena Carrillo. 

Más allá de su riesgo, el uso correcto de estos medicamentos contrarresta complicaciones clínicas tales como infartos al corazón, apoplejías cerebrales y trombos en venas profundas. 

«La mayoría de las ramas de la medicina tienen que tomar en cuenta el factor coagulación al momento de tratar sus pacientes. Por ejemplo, el dentista, aunque no recetaría un anticoagulante, debe tomar en consideración detener la terapia anticoagulante en pacientes que requieran procedimientos dentales», sugirió la especialista en Farmacia.

«Es de suma importancia el rol del equipo interdisciplinario dentro de los entrenamientos a los galenos, ya que junto con el farmacéutico clínico, se monitoriza la terapia, se puede evalúa en la interacción con otros medicamentos y también se educa al paciente», expuso por su parte la doctora Rodríguez Vega, directora de la Unidad de Intensivo de la Institución Hospitalaria. 

Clave su uso en unidades de intensivo
Por su parte, la doctora Rodríguez Vega, señaló que el uso de anticoagulantes en centros de cuidado crítico es imperativo debido a las complicaciones cardíacas, trombosis venosas profundas y riesgos de traumas cerebrales entre los pacientes. 

«Los pacientes hospitalizados están a riesgo de desarrollar trombosis venosa profunda, en especial los pacientes de la Unidad de Cuidado Crítico. El uso de anticoagulantes en dosis de profilaxis ayudan a reducir el riesgo trombosis venosa profunda y embolia pulmonar», enfatizó. 

«También salvan vidas al evitar apoplejías cerebrales en pacientes con fibrilación atrial y son esenciales en el tratamiento de pacientes con infartos al miocardio», finiquitó. 

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